Equidad de género: La demanda del acceso equitativo al mundo laboral


Entregar oportunidades y reforzar los derechos de las mujeres es un paso esencial hacia un mundo más inclusivo y resiliente. Durante siglos se ha instaurado en el colectivo imaginario las disparidades de género y que entre una de sus aristas se encuentra la desventaja de la mujer en el mundo del trabajo. Una realidad que sigue prevaleciendo y que cada vez la lucha por el espacio laboral igualitario se hace posible y deja de ser una utopía. 

Lograr la igualdad de género sigue siendo uno de los grandes retos y desafíos de cambios de los últimos tiempos. Según los datos estadísticos en la publicación «La contribución del diálogo social a la igualdad de género» de la Organización Internacional del Trabajo nos señaló que la tasa de participación de la mujer en la fuerza de trabajo en el año 2019 fue del 47%, de igual manera muestra que la brecha salarial entre hombres y mujeres a nivel Global es de un 26,6%, en América Latina y el Caribe es de un 20.6% y en América del Norte de un 15,3%. (OIT, 2020). Un escenario que en la actualidad no ha generado cambios significativos y con la llegada del covid 19, que vino acompañada de consecuencia económicas y sociales para todos, afectó de manera desmedida a las mujeres. 

Durante esta época se ha ido avanzando e instaurando un diálogo social que prioriza el enfoque de género en las organizaciones. Según el informe del Banco Mundial titulado La Mujer, la Empresa y el Derecho 2022 comenta que en «86 países, las mujeres presentan algún tipo de restricción laboral, y 95 no garantiza la igualdad de remuneración por un trabajo de igual valor». Entregando un aproximado de 2400 millones de mujeres en el mundo que no tienen los mismos derechos económicos que los hombres. «A nivel mundial, las mujeres todavía acceden a solo tres cuartas partes de los derechos reconocidos a los hombres, lo que se traduce en una puntuación total de 76,5 sobre 100 puntos». (Banco Mundial, 2022). 

El cambio por una sociedad paritaria se refleja en las organizaciones, es por eso que recomendamos fomentar una cultura inclusiva, crear espacio de diálogos de diversas temáticas en mejora del clima organizacional en esta área, capacitar a los colaboradores para prevenir y detectar la violencia de genero y acoso sexual (tolerancia cero), crear protocolos contra el hostigamiento y abusos sexual, campaña para la no discriminación, reprende actitudes machistas y racistas, entre otras herramientas que ayuden al clima y la cultura organizacional. Desde el área de Reclutamiento y Selección invitamos a realizar una selección imparcial sin estándares discriminatorios, incorporar una perspectiva de género con contratación de igualdad de condiciones y salarios. Desde el desarrollo organizacional entregar espacios de liderazgo a mujeres y no solo a sus homólogos, entregar empoderamiento, motivación y apoyo, ofrecer una paga y exigir el mismo salario para los cargos iguales, pero por sobre todo entregar la mismas oportunidades de crecimiento profesional.

Estas medidas por sí solas no son suficientes, además de normas sociales y culturales el gobierno y estado, de manera acelerada, debe garantizar reformas de leyes para que las mujeres puedan desarrollar su potencial, y obtener beneficios de manera plena y equitativa. Reformas significativas han sido las de Grecia, España y Suiza que reformaron sus leyes en el 2021, todas centradas en mejorar la licencia remunerada para padres y madres. Colombia se convirtió en el primer país de América Latina en introducir la licencia parental remunerada, en Camboya se introdujo un sistema de pensiones de vejez en el que se equiparó las edades de los hombres y las mujeres para que puedan jubilarse con pensión completa, en al región de Kuwait se prohibió la discriminación por razones de género en el empleo y aprobó una ley sobre el acoso sexual en el lugar de trabajo, y en el Líbano se promulgó una ley que penaliza el acoso sexual en el trabajo (Banco Mundial, 2022). Es así que en todas las regiones del mundo se están incorporando reformas que garanticen los derechos de las mujeres en los espacios laborales. 

La esencia del debate radica en que no hay razón ni argumento para establecer ningún tipo de discriminación arbitraria laboral hacia las mujeres, se debe apelar y fomentar las buenas prácticas, los valores éticos y morales, instaurar una cultura organizacional integrativa con mirada feminista e inclusión de minorías, es lo que permitirá avanzar y entregar oportunidades sin la persistencia de los estereotipos de género. Lo que acontece son solo barreras culturales que debemos derribar y para lograrlo hay que seguir potenciando con fuerza la equidad en el mundo laboral. 

Escrito por Daniela Leiva

Referencias:
Banco Mundial. 2022. La Mujer, la Empresa y el Derecho 2022. Banco Mundial.
Organización Internacional del Trabajo. 2022. La contribución del diálogo social a la igualdad
de género.

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